viernes, 10 de febrero de 2012

LA GANADERÍA NIJAREÑA

LA GANADERÍA EN LA COMARCA DE NÍJAR

La ganadería se originó en el Neolítico, quizá al mismo tiempo que la agricultura, cuando el hombre inicio la domesticación de animales herbívoros como vacas, ovejas, cabras y abandonó la caza.

La ganadería es una actividad cuyo objeto es sacar provecho al animal y sus productos derivados: Carne, leche, cuero, y lana. 

Estos animales sirvieron, además de  proporcionar carne, como animales de carga de mercancías y tiro de arado. El estiércol acumulado en los establos, sirvió para abonar los primeros cultivos. Estos mismos animales ayudarían al desmonte de los bosques y a la creación de pastos.
A finales del S.XV comienza a desarrollarse la producción cárnica, con escasos recursos, escasa comercialización y escaso consumo.

En el campo de Níjar la ganadería esta básicamente compuesta por:

Ganado de labor y carga.
Ganado lanar y cabrio.
Ganado de cerda y corral.
 
Primero: Este ganado, está unido a la agricultura ya que el complejo agropastoril se basa esencialmente en el trabajo animal y humano.

El cuidado especifico de esta ganadería forma parte, por tanto, de las actividades agrícolas.



El ganado bovino tuvo un carácter provisional y coyuntural y estaba dedicado en su mayoría a la producción de leche y en pequeña proporción al engorde.


Una familia de agricultores dificilmente podría asumir las tareas de campo sin los burros, mulas o vacas, cuya fuerza era indispensable para todas las tareas de tiro y de carga.




Tras la desamortización y el aumento de tierras roturadas y cultivadas, se fueron ampliando los pares de mulos y disminuyendo el ganado bovino para la labor, dada la mayor lentitud de este ultimo.
En el año 1960 se importaron 850 vacas “Frisonas” procedentes de Canadá para la producción láctea a tres fincas de la zona: El cortijo del Viudo, El cortijo Molero y la Finca del Peluquero. 
 
Sus propietarios procedían del exterior e incluso los vaqueros eran de Santander. Esta ganadería se abandonó por falta de pastos.

El ganado asnal sin embargo aumentó en 1962 con respecto a años anteriores, debido al aumento del precio del esparto en el mercado internacional y a la necesidad del espartero de tener un burro para transportarlo.





Segundo: La ganadería menor está muy vinculada a este municipio y a las necesidades básicas de la casa siendo imprescindible en la manera tradicional de supervivencia durante siglos.

Los hábitos alimenticios de ovejas y cabras son complementarios. En estos pastos mediterráneos muy próximos a los límites de la aridez es el ganado que mejor aprovecha la oferta del monte. Pero la transformación del paisaje, la mayor o menor explotación del esparto, la tecnología hidráulica y la propiedad de la tierra propician el cambio en la integración de las actividades agroganaderas.

El pastoreo se fue concentrando en los barbechos y rastrojeras, las zonas de monte fueron perdiendo importancia como recurso y aumento la cabaña de ovino que se concentra en tierras bajas de fácil acceso.

El ganado dominante es la oveja segureña, pero su mezcla con otras razas es frecuente.
Los rebaños suelen incluir, además, un 5-10% de cabras, como nodrizas, cuando las ovejas lactantes no pueden alimentar a todos los corderos. Hasta hace poco tiempo las explotaciones carecían de control sanitario, productivo y reproductivo.

El Paisaje ganadero más característico del litoral son los extensos "espartales", cuya flora es compleja, y los campos en abandono.

El verano marcaba el cambio de pastos a lugares más altos, principalmente Sierra Nevada, Gádor y en algunos casos a Baza, Castril y Cazorla, recíprocamente los primeros pastos en Cabo de Gata, tras un breve invierno, siempre atrajeron a otros ganados foráneos de Jaén, Granada y Murcia.

El actual abandono de la trashumancia obliga hoy a suplementar a los animales durante el verano con piensos y subproductos provenientes de los cultivos forzados de las zonas limítrofes.

Tercero: Los cerdos, gallinas y conejos se dedicaban al consumo y alimentación familiar, siendo indispensables para la subsistencia en el ámbito rural. De la matanza del cerdo se obtienen derivados cárnicos básicos para todo el año.

La economía familiar y la subsistencia agropastoril están basadas tanto en los frutos de la tierra como en los productos obtenidos del corral (carne, leche, queso y huevos), y además, la venta de animales y sus productos contribuyen a la economía familiar.



"Una vivienda tradicional va ligada a un corral de la misma manera que una vivienda actual a un garaje".

 
Las gallinas y conejos pueden estar juntos en el mismo corral, aunque las gallinas durante el día se dejan sueltas para que se vayan alimentando de plantas, granos, insectos o restos que encuentren en los alrededores del Cortijo. 
El corral de los conejos, para que sea más seguro debe estar sobre roca o terreno duro, ya que los conejos acostumbran a hacer largas madrigueras por las que acaban saliendo al exterior.


FIESTAS POPULARES DE LA COMARCA DE NÍJAR


FIESTAS POPULARES

Ø      6 de Enero: Fiesta de San Antón. Día de los chisperos en Níjar y Hogueras nocturnas por toda la comarca.


LOS CHISPEROS. Esta tradición se ha venido celebrando en el pueblo de NIJAR, pero en la actualidad también se imita en varios lugares de la comarca. Sobre su origen y evolución, algunas de las personas consultadas piensan que puede tener su origen en la época de las revueltas de los moriscos y posteriormente como reproducción de los enfrentamientos entre éstos y los cristianos antes de la expulsión definitiva. Es una tradición de tipo profana, aunque se mezcla con la celebración del día de San Antón, que es una fiesta religiosa.
Ø   20 de Enero: Fiestas patronales en honor a San Sebastián en Níjar. 
      SAN SEBASTIAN, festividad del patrón, existente en muchos             pueblos de la provincia desde las campañas de los cristianos al frente de Don Juan de Austria para el sometimiento de los moriscos sublevados. Es una fiesta religiosa que se celebra el veinte de enero y se distingue por el acto religioso y la quema de un castillo de fuegos artificiales en la Glorieta, antiguamente con la imagen del santo presidiendo.
Ø  Semana Santa: La Semana Santa es la conmemoración anual cristiana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret o, lo que es igual, conmemorar sus últimos días; por ello, es un período de intensa actividad litúrgica dentro de las diversas confesiones cristianas. Da comienzo el Domingo de Ramos y finaliza el Domingo de Resurrección, aunque su celebración suele iniciarse en varios lugares el viernes anterior (Viernes de Dolores) y se considera parte de la misma el Domingo de Resurrección.

          
           La Semana Santa va precedida por la Cuaresma, que finaliza en la Semana de Pasión donde se celebra la eucaristía en el Jueves Santo, se conmemora la Crucifixión de Jesús el Viernes Santo y la Resurrección en la Vigilia Pascual durante la noche del Sábado Santo al Domingo de Resurrección.




        Durante la Semana Santa tienen lugar numerosas muestras de religiosidad popular a lo largo de todo el mundo, destacando las procesiones y las representaciones de la Pasión.

               En este período son habituales las procesiones, en las cuales desfilan las distintas cofradías y hermandades con sus imágenes titulares que bien pueden ser con sus pasos de misterios o pasos de palio. Se suele celebrar entre marzo y abril.
Ø     15 de Mayo: Fiesta patronal en honor a San Isidro.
       En San Isidro., celebran el PATRÓN DE LA COMARCA. Son dos días festivos patrocinados por el Ayuntamiento de Níjar y la colaboración de grupos musicales, folclóricos y asociaciones culturales. Destaca la verbena con masiva participación, competiciones para niños y mayores, procesión del Patrón y bailes regionales.
Ø      Último fin de semana de Mayo: Fiesta en honor a San Fernando en Fernán Pérez. se celebran las fiestas con actividades diversas tanto lúdicas como deportivas, además de verbenas, bailes folclóricos, misa, carreras de sacos y otras actividades.
Ø   Primera semana de Junio: Fiesta en Atochares. Se celebran las fiestas con actividades diversas tanto lúdicas como deportivas, además de verbenas, bailes folclóricos, misa, carreras de sacos y otras actividades.
Ø   Primer fin de semana de Junio: Fiesta en honor a San Antonio de Padua en Pujaire.
Ø   Segundo fin de semana de Junio: Fiesta en honor a San Guillermo en Ruescas.
Ø Tercera semana de Junio: Fiesta en honor a la Virgen de la Esperanza en Barranquete.
Ø  23 de Junio la Noche de San Juan que se celebra en todo el Municipio de Níjar, destacando la costa, por las hogueras que se hacen en las playas.
Ø    Primera semana de Julio: se celebran las fiestas en Puebloblanco con actividades diversas tanto lúdicas como deportivas, además de verbenas, bailes folclóricos, misa, carreras de sacos y otras actividades.
Ø Primera semana de Julio: Fiesta con actividades diversas en Rodalquilar.
Ø   Primera semana de Julio: Fiesta con actividades diversas en San Isidro.
Ø      16 de Julio: Fiesta en honor a la Virgen del Carmen en la Isleta del Moro.
         La Virgen del Carmen se hará a la mar. Las traiñas echan a suerte el honor de llevar sobre su cubierta la imagen de la Virgen del Carmen, después de que sea celebrada la misa rociera y la tradicional ofrenda floral. Engalanados al estilo marinero y rebosantes de gente, los barcos formarán una línea que seguirá la estela de espuma de la patrona.(...) una sangría popular, el baile, los farolillos de colores y el alumbrado de feria convertirán a la Isleta del Moro en un punto multicolor desde cualquiera de las playas cercanas. Bailes folclóricos, juegos de mesa, cucañas, carrera de cintas, regatas, actividades para los más pequeños y verbenas para completar el programa”
Ø  16 de Julio en honor a la Virgen del Carmen en El Pozo de los Frailes.
Ø  Mediados de Julio: Fiesta con actividades diversas en Saladar y Leche.
Ø      Tercera semana de Julio: Fiesta en honor a la Virgen del Carmen en la Venta del Pobre.
Ø   Tercera semana de Julio: Fiestas con actividades diversas en los Albaricoques.
Ø  Última semana de Julio: Fiesta en honor a Santiago Apóstol en Aguamarga se celebran las fiestas con actividades diversas tanto lúdicas como deportivas, además de verbenas, bailes folclóricos, misa, carreras de sacos y otras actividades.
Ø   Último fin de semana de Julio: En Las Hortichuelas y El Viso merece especial recuerdo el popular BAILE DEL CANDIL. Aunque ya no se celebra se organizaba en las fiestas mineras, tan vinculada al lugar por la proximidad a Rodalquilar.
Ø      Primera semana de Agosto: Fiesta en honor a la Virgen de Agosto en Campohermoso. Relevantes por ser una población en auge económico y de habitantes, con grandes atracciones musicales, verbenas, ferial organizado, corridas de toros y todos los alicientes propios de unas fiestas importantes en la comarca.
Ø  Primer fin de semana de Agosto: Fiesta del turista con actos variados en San José.
Ø      15 de Agosto: Fiesta en honor a la Virgen María en las Negras y a la Virgen del Mar en Los Albaricoques.
Ø   Primera semana de Septiembre: Fiestas con diversos festejos en Los Nietos.
Ø      Tercera semana de Septiembre: Feria de otoño en la Villa de Níjar.

 La feria de Níjar: de gran importancia por su antigüedad desde la época de Carlos III, ha ido evolucionando desde la celebración de la coronación del rey, pasando por ser una importante feria de ganado hasta convertirse en unos días de diversión popular. Gentes de la provincia y de otras limítrofes llegaban hasta el lugar con el propósito de vender o comprar ganado. Era lugar de concentración de los campesinos de Albox, Vera, Sorbas, Tabernas, Turrillas, Lubrín y otros pueblos no tan cercanos.
Actualmente, la tradición manda que al mediodía se tome el aperitivo en las barras, costumbre que data de la época de la trashumancia y de cuando había mercado de ganado, desde la época morisca.
Ø      Primer domingo de Octubre: Fiesta en honor a la Virgen del Rosario en Huebro.

 Romería a HUEBRO. En honor de la Virgen del Rosario se celebra una de las grandes romerías de la provincia. El traslado de la Virgen desde la iglesia de Níjar a la ermita de Huebro, las promesas, los Moros y Cristianos, la subida de los jóvenes durante la noche del sábado, la costumbre de acampar durante los días de fiesta mezclan la diversión con lo religioso. Se considera una jornada de convivencia y de fe religiosa entre todas las gentes de la comarca y de la capital que se reúnen en los alrededores de la ermita de Huebro. 

Coincidiendo con la romería se celebran los festejos del enfrentamiento entre los Moros y los Cristianos (relaciones para el dominio religioso y político sobre el lugar); se piensa que la antigüedad de la festividad es de la época del levantamiento de los moriscos. El domingo, a las diez de la mañana, se celebra la misa solemne en honor de la Virgen del Rosario, y a las doce tiene lugar en la plaza el gran encuentro histórico de los “dos bandos”. La costumbre es que los moros bajen del castillo sobre mulos y los cristianos lleguen por la carretera y se encuentren en la plaza.
Ø      Las refajonas: El objetivo de las refajonas, ha sido recuperar el traje y el baile autóctono, conocido como fandango de Níjar. Este grupo además ha rescatado una de las más antiguas tradiciones de la comarca,  casi desaparecida: el Baile de los Palillos. 

ALFARERÍA DE NÍJAR.

 

ALFARERIA DE NIJAR. PASADO Y PRESENTE

El oficio de la la Alfarería Nijareña es uno de los mejores exponentes de sus reminiscencias árabes y que hoy aún nos acompaña.
La necesidad de transportar el agua desde las fuentes, junto con la de uso de utensilios domésticos, han hecho de la cerámica el hilo conductor de nuestra historia.
La geología de nuestro terreno ha ofrecido siempre los recursos necesarios para la elaboración de la cerámica. Las tierras de la Olla Puchero de Níjar son apropiadas para la elaboración de piezas torneadas dado que su mezcla presenta una plasticidad idónea para  su posterior utilización en la rueda y decoración con óxidos extraídos igualmente de estas tierras y para su cocción  a 930º C, aproximadamente.

Las piezas están realizadas siempre en la rueda o torno que se encuentra a ras de suelo con ob jeto de aprovechar el espacio  para el almacenamiento de las mismas. Las tierras eran transportadas hasta el alfar y allí se batian y mezclaban con agua, luego las dejaban decantar en pequeñas balsas para quitarle las piedras y/o suciedad; además de perder el agua sobrante hasta quedar en un estado ideal para su amasado, ésto se hacía en el suelo con los pies hasta llegar a conseguir una pasta homogénea, uniforme y sin burbujas de aire ni elementos extraños que luego pudieran ocasionar su rotura en el horno.
 
 Las bolas o pellas que, a partir de ese momento, se iban formando se  almacenaban cerca del torno al amparo del viento y se tapaban con jarapas,  procurándoles humedad hasta que llegaran al torno. Hoy en día el barro se compra en pastillas ya preparadas para su uso.

 La rueda era una máquina muy rudimentaria, consistía en dos ruedas de madera unidas por un eje. La rueda inferior impulsada por la presión de los pies provocaba el funcionamiento de la rueda superior , dónde se  ponía la pella de arcilla. A partir de este momento el trabajo consistía en tornear diferentes piezas que se cortaban por su base con un hilo de esparto. De las manos del alfarero salían todo tipo de formas redondeadas: cántaros, botijos, lebrillos, canaleras, gazpacheras, cuencos, tazas, jarras, ceniceros,...., un sin fin de piezas de uso doméstico, con las que convivieron y utilizaron durante siglos hasta nuestros días.

Las piezas después de torneadas se dejaban orear en tablas posadas en el suelo, cuando su estado era un poco más duro, las volvían a poner en el torno una a una y las iban "rallenando" o quitándoles el barro sobrante con el fin de aligerar su peso y realzarlas. Entonces es el momento de añadir los "cuellos y asas",  y  unirlos a mano.
 Esta cerámica es muy singular por las características de sus materias primas que permiten ser "bizcochadas" y esmaltadas en una sola cocción (930ºC).
Cuando las piezas estaban en estado de "dureza de cuero" se bañaban en otra arcilla  llamada "caolín" para blanquearlas y permitir la aplicación de los óxidos colorantes, verdes  del cobre ,  amarillos y rojizos del hierro encontrado en Rodalquilar, marrones del manganeso de Fernán Pérez. El óxido de cobalto para los azules es una moda adoptada en los años 60 y  se traía de fuera, aunque hoy día es muy importante en la decoración por su atractivo. Estos colores se utilizan en los rameados aplicados con "latilla o perilla" con un resultado muy singular.
Otra modalidad para aplicar los óxidos es " el salpicado" de gotas de pincel,  llamado  "chinesco", o bien aplicados directamente con pinceladas espontaneas. Cuando esta fase está concluida, se pasa a bañarlos otra vez con sumo cuidado: antiguamente se hacía en  plomo, en su modo de galena, igualmentre extraído de estas tierras. Actualmente, prohibido por su toxicidad , se utiliza una "frita de plomo", que antes de su cocción es de color blanco pardo. Esta aplicación da como resultado una capa impermeable  transparente y brillante que deja pasar los colores  de los óxidos, que antes de cocer son grisaceos y que con la ayuda del fuego aparecen mágicamente los colores verdosos, rojizos, marrones y azules, tan característicos de esta alfarería.. Para acabar las piezas, estas tienen que someterse a una  temperatura  de cocción de 940ºC aproximadamente,  en la que se funden estos materiales.
 Los hornos árabes eran de planta rectangular con una cavidad de 3 m. cuadrados  con una puerta de entrada por donde se colocan las piezas hasta rellenar el horno y con unas 12 o 13 chimeneas por las que salían los humos de la cocción.
El combustible  era la retama  que ardía más de 24 h. hasta conseguir subir la temperatura del horno. Desde alguna de las chimeneas se iba controlando, y según el color de su atmósfera sacaban una pequeña pieza para comprobar si había llegado a su punto ideal. Su enfriamiento duraba una semana, después se abría la puerta que se selló con barro y descubrían como había actuado la magia del fuego. Las piezas eran  sacadas y despegadas minuciosamente de las "trévedes",  unos pequeños trípodes de barro colocados entre las piezas para que cuando el barniz chorreara al fundir no se pegaran entre ellas.  Al quitarlas  siempre quedan 3 marcas que, durante siglos han sido y siguen siendo la identificación de las piezas cocidas en hornos de leña. 

Actualmente, para facilitar el trabajo arduo del alfarero, los hornos suelen ser de gas, la cocción  de unas 8 horas y su enfriamiento de 1 día, pero las piezas  que  siguen creando nuestros artesanos, son fiel reflejo de la artesanía tradicional que nos ha acompañado durante siglos y que hoy, en peligroso retroceso. No deberíamos dejar escapar esta sabiduría y tradición magistral para poder seguir disfrutando de este noble oficio.


 


CACHARRERIA DE LA ALFARERIA NIJAREÑA





martes, 13 de septiembre de 2011

VISITAS REALIZADAS ." CONOCIENDO NIJAR".

   Durante los meses de Agosto y Septiembre los alumnos/as - trabajadores/as  del Taller de Empleo "Conociendo Nijar", han realizado visitas guiadas gratuitas por la Villa de Nijar dirigidas a los turistas que han visitado este municipio. Ademas de ofrecer informacion turistica sobre la comarca en la Oficina Municipal de Turismo, Museo Memoria del Agua y los puntos de informacion de San Jose, Aguamarga y las Negras. 


Algunas fotos y videos de las visitas realizadas.






 
                                                                                                                                                                   
                                                     VIDEO CONOCIENDO NIJAR

                                      

viernes, 9 de septiembre de 2011

LA PESCA EN EL PARQUE NATURAL CABO DE GATA NIJAR

La reserva marina Cabo de Gata-Níjar se crea para lograr una explotación de los recursos pesqueros que garantice la recuperación de los caladeros tradicionales en los que está inserta. Para ello se establecen medidas de protección específicas en áreas delimitadas en las que existen buenas condiciones para la reproducción de especies de interés pesquero y la supervivencia de las crías (alevines), consiguiéndose la dispersión de ejemplares y la consecuente regeneración de las pesquerías con objeto de garantizar el modo de vida tradicional de la población dedicada a la pesca artesanal sostenible.
El interés de la Reserva Marina Cabo de Gata-Níjar está avalado por informe favorable del Instituto Nacional de Oceanografía.


Se pueden distinguir dos tipos de pesca:

*La pesca artesanal: definida como la pesca profesional ejercida por pequeñas unidades empresariales con bajo capital y diversificación de funciones. Que usando medios de producción poco tecnificados, tienen un régimen de propiedad familiar y una valoración económica, humana, patrimonial y cultural.

*La pesca recreativa o deportiva: definiendo a la practicada por ocio o deporte, sin ninguna retribución ni ánimo de lucro. Por tanto está prohibida la venta o trasacción de las capturas obtenidas en este tipo de pesca. Puede ser en tierra, en embarcación y submarina, esta última restringida en los últimos años.

Las modalidades de pesca que utilizan se van alternando a lo largo del año, ajustándose a los seguimientos de las rutas migratorias y la biología de las especies, gracias a los conocimientos adquiridos de generación en generación. Conocimientos básicos que se adaptan perfectamente al medio que explotan. Las especies más emblemáticas de la zona son: mero, abadejo, lecha, salmonete, gallineta, caracola tritón y pulpo de roca.

Los abusos en el pasado han dado lugar a que algunas de estas especies, como es el mero, se redujeran drásticamente, debido a la intensa actividad de la pesca submarina, llevada a cabo por buceadores tanto locales como extranjeros. Una vez que estas presas escasearon siguieron la misma suerte todos los peces de mayor tamaño existentes en la zona. En definitiva la pesca submarina fue un gran reclamo para el turismo en sus inicios en el Cabo de Gata, pero afectó sobremanera a la pesca y a diversidad de especies en la zona.

Las especies más destacables por su interés comercial se encuentran, en primer lugar, en el bentos. Concretamente, el bentos móvil lo habitan anélidos, lamelibranquios, equinodermos, crustáceos, cefalópodos y peces cercanos al fondo. En segundo lugar, en el necton encontramos la gran mayoría peces, cefalópodos, crustáceos y mamíferos marinos.

El medio marino está subdividido en varias unidades o biotopos diferentes, en el que cada organismo marino está adaptado. Dada esta distribución espacial, para cada especie se usa un arte de pesca. En función del criterio divisorio encontramos diferentes zonas:
subdivisiones_medio_marino
  • División horizontal: zona nerítica y oceánica
  • División vertical: zona pelágica y bentónica
  • División lumínica: zona fótica y afótica

HISTORIA DE LA PESCA EN EL PARQUE NATURAL CABO DE GATA-NIJAR.

La pesca en Nijar se remonta a comienzos del siglo XIX, cuando comenzaron a habitarse los núcleos costeros. Se comenzó con la pesca mediante almadraba; consistente en una red fija al fondo, de manera temporal y capturando especies migratorias. Esta técnica se uso hasta el año 1963, año en el cual no se consideró rentable por escasear las especies grandes, como los atunes.

A esta tecnica la sustituyó otra llamada la moruna. Esta consiste en colocar una red fija más pequeña que la de la técnica anterior, fijada al fondo con anclas y cabos. Se utiliza en primavera y en verano, aprovechando las migración de melvas, bonitos y lechas. La red se coloca perpendicular a la linea de costa, cortando el paso a los peces y es recogida a diario. En la actualidad se usan las morunas en Cala Higuera, La Isleta del Moro, el Carnaje, San Pedro y Aguamarga. Los propietarios trabajan en turnos rotatorios anuales.

Todos los actuales núcleos urbanos del Parque Natural situados en el litoral poseen barcas de pesca artesanal: Cabo de Gata pueblo, San José, La Isleta del Moro, Las Negras y Aguamarga. Generalmente, las barcas de la zona no suelen llegar a los 10 m. de eslora y para ser utilizadas, requieren que el estado del mar sea bueno y que no exista oleaje en la orilla. 
 
Entre los artes menores de pesca se distinguen cuatro tipos:

* los que emplean redes:
     - Trasmallo: salmonete, Jibiera, Arte recio. 
     - Enmalle: pijotera, solta, volaera, melvera.
* los que emplean rastros ( redes de arrastre)
* los que usan trampas (cajas de alambre con un cebo en el interior): Nasas, moruna, quisquilla.
* los que disponen de anzuelos:
     -el palangre; que es un sedal grueso del que cuelgan numerosos sedales más finos con anzuelos en sus extremos.
     -palangrillo
     -lienza
     -potera

Al igual que algunas especies marinas, la pesca artesanal está en peligro de extinción, tan solo en El Parque Natural de Cabo de Gata Nijar, donde sólo se permite éste tipo de pesca, se constituye uno de sus últimos refugios.


martes, 6 de septiembre de 2011

TELARES Y ESPARTO

 EL TELAR


El telar ha subsistido hasta nuestros días gracias a su faceta doméstica, en una sociedad de carencias y pocos medios de las familias nijareñas, fue utilizado durante mucho tiempo, para el reciclado de las ropas usadas (harapos), con las que se confeccionaban “tapijas”(mantas para la cama),”tendales”(mantas para la recogida de la aceituna),y “tendíos” (paño que se usaba sobre las tablas del pan o para cubrir la "artesa” mientras la masa fermentaba). En los últimos años del siglo pasado, sirvió como ayuda económica a los sueldos de algunas familias que se ganaban algunos ingresos extras instalando un telar en su domicilio, o cortando los retales, uniendo tiras y haciendo los ovillos para abastecer los telares, una economía sumergida, que sin embargo, mantuvo hasta nuestros días esta bonita tradición artesana.

        La estructura del telar manual de Níjar, coincide con la que se puede encontrar en toda Andalucía, armazón de madera anclado al techo y paredes, urdimbre horizontal y pedales para mover los hilos alternativamente con el fin de que la lanzadera en su recorrido de vaivèn vaya entrelazándose en el tejido y formando la jarapa.
       El manejo del telar, aunque sencillo, requiere tiempo y dedicación hasta conseguir la habilidad y rapidez que haga rentable su manejo. La imaginación y buen gusto a la hora del diseño y la elección de los colores son una parte esencial en la confección de la jarapa, colores vivos y bien combinados hacen el producto más atractivo y marca las diferencias artísticas entre los tejedores.

      En el proceso de elaboración se aprovechan los restos de fábricas textiles para hacer las “tiras”, con las que se preparan los ovillos para posteriormente realizar los “churros” o canillas (especie de madeja especial que se introduce en la lanzadera del telar para que la tira se vaya tejiendo). Una vez que los churros están en las lanzaderas se desplazan por el telar, entre los hilos, realizándose el tejido. Después de terminar, se saca del telar y se cortan las jarapas. De unas se cosen los lados y otras se acaban con nudos, quedando listas para su comercialización.
            La gente del pueblo sigue utilizando éstos utensilios más o menos para todas las funciones que se utilizaban en el pasado, por ejemplo,se sigue manteniendo la costumbre de poner una jarapa entre el somier y el colchón, esto antiguamente se hacía para evitar que el óxido del somier manchase el colchón.
            Actualmente se ha cambiado la materia prima original por recortes textiles procedentes de las fábricas catalanas de confección, es decir, aquellos trozos de tela que se desechan tras haber cortado la prenda con el patrón, lo que se convierte en un verdadero reciclado de materiales.


EL ESPARTO
           
El esparto (Stipa tenacísima L.), planta perteneciente a la familia de las gramíneas, debe su aprovechamiento a la gran resistencia de sus hojas. Se cría en climas duros, de inviernos y veranos extremos y escasas lluvias.
El área del esparto se extiende desde el centro de la Península Ibérica hasta e Magreb. Pero su patria por excelencia es España, especialmente las provincias de Huesca, Islas Baleares, Valencia, Toledo, Alicante, Albacete Murcia, Jaén, Granada y Almería; siendo más abundante en el extremo sudoriental (Murcia y Almería), en lo que ya Estrabón dio en llamar Campus Spartarius.

En la provincia y, particularmente, en las comarcas del centro y oriente durante el siglo XIX y parte del XX el esparto tuvo suma importancia en su economía. Una prueba de su valor fue el largo pleito sostenido entre los municipios de Níjar y Almería por la disputa en la posesión de unas tierras de ricos espartizales que se adentraban en lo que hoy forman parte de Níjar (Campillo de Gata, Boquera de los Frailes, Mónsul, Genoveses, etc.), y que fue fallado en favor del primero en la Real Cancillería de Granada el año de1804.
En torno a 1860 se produce el fulgurante despegue de las exportaciones de esparto en rama con destino a las industrias británicas fabricantes de papel. La guerra de Secesión norteamericana había encarecido sobremanera los trapos empleados tradicionalmente como materia prima papelera; de ahí que los grandes fabricantes ingleses anduvieran por esos por esos años a la búsqueda de un nuevo suministro. La demanda exterior promovió una fiebre recolectora en los baldíos de toda la provincia, con una especial dedicación en los del Campo de Níjar, en donde, además, se produjeron privatizaciones de dudosa legalidad de extensos terrenos comunales que vinieron a manos de personajes importantes del momento. Las cifras de exportaciones del esparto en rama se multiplicaron y pasaron de las 1.000 toneladas anuales a cifras que superaron las 15.000 hasta finales de siglo. La sobreexplotación de los atochares, sin embargo, y la dura competencia de la producción de los espartizales argelinos, además, estancarían el
volumen exportado, primero, para, ya traspasado el siglo XX, entrar en franco declive.

La recogida del esparto se hacía por medio de cuadrillas de operarios que eran llamados esparteros.
La recolección se realizaba, prácticamente, en todas las épocas del año, teniendo en cuenta que había que dejar como mínimo un año de plazo para volver a coger el esparto en el mismo predio donde crece esta planta, llamado coto de esparto o coto.
La planta fructifica casi todos los años, dependiendo su cantidad de la abundancia de lluvias. A pesar de esta recogida constante, se tenía conciencia de que la mejor fecha para su recolección eran los meses de agosto, septiembre y octubre.
La recogida se practicaba por medio de un instrumento llamado coge(d)or ; consistente en un palo más o menos cilíndrico de veinte a treinta centímetros de largo y tres de grueso, uno de sus extremos estaba ligeramente acodado y terminado en una pequeña bola del mismo material, el otro extremo llevaba un taladro por donde se pasaba una soga llamada manija con la que el operario colgaba el instrumento a su muñeca izquierda.
Cogidas un puñado de hojas por la punta se les daba una vuelta con el “cogedor” y se tiraba de ellas con las dos manos, oblicuamente y cuidando de desarticularlas sin romper las vainas a las que están sujetas. La cantidad de esparto arrancado en cada una de estas operaciones recibe el nombre de zalá. Con una o varias “zalás”, dependía de la destreza del operario, se formaba un manojo, éste se ataba con una hoja de esparto, llamado vencejo [fencejo], el peso del manojo tenía aproximadamente unas cinco libras (2,5 Kg). Con cada diez o quince manojos se formaba un haz [á:h], que podía llegar a pesar dos arrobas (aproximadamente veintitrés kilos). Varios haces formaban una carga, que se transportaba a hombros o a lomos de una caballería a la romana, (lugar donde se pesaba) y después se colocaba al sol para que se secara y oreara.
Hasta los años sesenta en que empieza a aparecer el plástico y otros materiales que desplazan al esparto como materia prima, las hojas de la atocha han tenido una notable importancia para la elaboración de múltiples utensilios de la vida agrícola.
Normalmente el esparto empleado por los agricultores, para sus faenas y para las necesidades domésticas, se escogía entre las hojas mejores de la atocha; a las más largas y finas se le llama esparto florea(d)o; estas hojas se encuentran en el interior de la atocha; las hojas laterales, o faldas de la atocha son más cortas y gruesas, y tradicionalmente se recogían y se vendían para fabricación de pasta de papel. Las hojas se podían utilizar tal como venían del monte; llamado, entonces, esparto verde o “esparto crudo”, es decir, sin preparar; o previamente tratadas, al que se le llama esparto coci(d)o. Una de las consecuencias de trabajar en el esparto era una enfermedad ocular llamada tracoma, por la cual a los almerienses se les llega a conocer con el apodo de legañosos.
El espartococío” se preparaba por medio del enfriado y macerado. Para esto se disponía en pequeños haces, arrobetas, que se sumergían en albercas (las balsas) por medio de piedras que hacían de contrapeso. Allí permanecían de veinte días a un mes, según la estación, al objeto de que se disolvieran las sustancias gomosas y céreas que mantienen unida la fibra a las materias no filosas. Después se extendía al sol, de modo que se secara bien para que la fibra no pudiera entrar en putrefacción. No obstante, cuando estaba en el agua, había que tomar la precaución de que no se le fuera toda la lejía, es decir, la ‘sustancia blanquecina que se desprende en el esparto al cocerlo’, pues en ese caso, “se pasaba” y perdía resistencia y elasticidad. A continuación había que majarlo, para lo cual se colocaba el manojo en una piedra plana, en forma de mesa, llamada maja(d)era.
El esparto se fijaba sobre la majaera por medio de una cuerda, el ramal, que terminaba en su extremo en un ojo, por donde se metía el pie. Así dispuesto se molturaba, con una maza de madera pesada y dura. A medida que se golpeaba, se iban dando vueltas al manojo, hasta que se lograra, después de cierto tiempo, destruir la adherencia entre las fibras. Resultaba así la hoja mucho más flexible y resistente. Si no se sabía majar bien el esparto se picaba, bien porque se había majado en exceso, bien porque los golpes no se habían dado proporcionalmente por toda la hoja; en este caso pierde la resistencia que le caracteriza. El “esparto verde” o común no tiene otra preparación que exponerlo, tal como se coge, durante algunos días al sol para que se evaporen los jugos y no corra el peligro de pudrirse. Con el esparto sin curar se ha hecho tradicionalmente la pleita, ‘tejido o franja que se trenza con trece, diecisiete, diecinueve o veintiún ramales, según su anchura, de siete a ocho espartos cada uno de ellos. Estas franjas se unen unas a otras por medio de un cosido que enlaza los bordes, obteniéndose de este modo el tejido con la anchura deseada. Para coser estas franjas se ha utilizado una aguja especial, a la que se le denomina abuja o buja pleita.
Con la pleita se han fabricado espuertas, cestos, cestas, agua(d)eras, apargatas, paneras,  paneros (soplillo que se utiliza  para  avivar  el  fuego),  etc. En algunas ocasiones las fibras de esparto se suelen teñir de colores con el fin de aportar vistosidad y colorido a los trabajos.
Aunque el esparto ha tenido como uso principal en nuestra provincia el de servir de materia prima para la confección de cordelería y tejidos para la confección de esteras, espuertas y otros recipientes; hemos documentado en Almería otros usos menos generalizados. El esparto, además, se ha utilizado como combustible, principalmente la planta vieja o atochón, cuando no había otro tipo de leña; aunque no ha sido apreciado en este uso por ser un carburante efímero. El esparto también se usaba para quemar en las torres vigías de la costa; para ello se destinaban unas dependencias de la torre para almacén de esparto, con el que se hacían ahumadas para avisar a las poblaciones circundantes de la presencia de piratas berberiscos en el litoral. También se ha empleado en la medicina doméstica; para combatir el dolor de muelas o para curar los catarros de cabras y ovejas.