martes, 26 de julio de 2011

HUEBRO: ALGUNAS LEYENDAS Y CANCIONES

HUEBRO: ALGUNAS LEYENDAS Y CANCIONES

El día 23 de Junio a las 12 de la noche de San Juan cuenta la leyenda que  la princesita Moraima baja del castillo a por agua a la fuente para regresar a su encierro después de lavarse la cara y secársela con un pañuelito de seda blanco.  Así año tras año todo el mundo dice escuchar el dulce sonido de estas nanas:
                  La Princesa Moraima     
Dulce niño de esperanza
Amor que me dio la vida
Cierra tus ojitos lindos
Mientras Moraima te cuida
Duérmete mi bien preciado
Tu padre está por  venir
Con su caballito blanco
Y un manojo de jazmín.


Se trata del espíritu de una princesa mora que decidió tirarse desde el risco con su hijo recién nacido, antes que aceptar la expulsión de estas tierras a las que amaba y pertenecía.
Cuenta también la leyenda que toda la vida del que se encuentre con ella estará recompensada con la buena suerte y la buena  salud  acompañará durante todo un año a aquel que logre lavarse la cara en la fuente después de hacerlo ella.

EL TESORO DE INOX

Otra leyenda nos habla, en  Huebro y en la Matanza, de la existencia de una cueva en los riscos de Inox, que cobijaba un gran tesoro en su interior, guardado allí por los moriscos durante su huida. Tan pequeña y oculta es su entrada que es difícil descubrirla por casualidad y no lograrás que nadie quiera conducirte hasta ella a pesar de que no son pocos los que dicen conocerla y la describen a la perfección.
Parece ser que para acceder a ella hay que entrar por un pequeño agujero y arrastrarse durante varios metros. Después la cavidad se agranda y se hace inmensa...
Una gran grieta atraviesa la estancia, dejándola dividida como por un precipicio desde donde llega el bramido intenso del agua y del viento que circulan, apagando antorchas e incluso linternas, como si de una fuerza superior se tratara, aterrorizando hasta al mas atrevido y valiente de los visitantes.
Los restos de un tablón carcomido cruzan los 5 metros que llevan justo ante una puerta al otro lado de  la grieta. Una llave sobre la cerradura incita a pensar que tras la puerta se encuentra el preciado tesoro de alhajas, oros y piedras preciosas. Parece que apropiarse del codiciado tesoro solo dependiera de traspasar esa puerta, después de superado el miedo a lo desconocido y cruzar el tablón con éxito.
Cuentan y vuelven a contar que muchos fueron los osados codiciosos que allí fueron y no volvieron.
Aun hoy se escuchan sus bramidos entre los rumores del agua y el viento. Un poco tétrico ¿será cierto?

EL TESORILLO DEL CEMENTERIO

Este relato nos aleja de la  creencia popular de que “una desgracia nunca viene sola” y nos muestra que a veces puede traer algo bueno.

“ La comitiva de unos amigos camino del cementerio a enterrar un amigo    muerto  descubrió un cántaro de barro que asomaba a medio enterrar a un lado del camino, bromearon  sobre la posibilidad de que de un tesoro  se tratara. Al día siguiente del entierro volvieron al lugar y se encontraron con los restos rotos de la cerámica desenterrada y una moneda de oro olvidada, quizá a propósito para hacer ver a la gente que allí había un tesoro.
Lo cierto es que se dice que a partir de ese momento a uno de los amigos le mejoró mucho la vida, comprándose huerta, casa y viviendo bien el resto de su días.”

El cementerio puede verse al fondo de la foto a la izquierda

De la Virgen del Rosario cuenta una leyenda……:
……… que hace mas de 80 años cuando bajaban a la Virgen hacia Nijar, a la altura de la “cuesta Colorá”,  la estatua comenzó a hacerse cada vez mas pesada, tanto que  se vieron obligados a detenerse y renunciar a continuar. La sorpresa fue mayúscula cuando comprobaron que regresar con la Virgen cuesta arriba era tarea fácil, la virgen era cada vez mas liviana, la estatua ya no pesaba nada. 
Hará unos 10 o 12 años se quiso intentar bajar la Virgen a Nijar,  prometiendo subirla mas tarde. Hubo trifulca porque las gentes de Huebro no querían consentir en ello. El caso es que se decidió hacerlo y en el momento de ir a sacar la Virgen de la Iglesia, el cielo se abrió y cayó tal tormenta que no solo imposibilitó la tarea sino que el susto les hizo arrepentirse de tal propósito.  La Virgen continúa sin salir de Huebro.
La Virgen del Rosario, la verdadera reside en la Iglesia de Huebro, la otra, una imagen mas pequeña que se adquirió hace unos años, se encuentra en la Iglesia de Nijar y cada año a principios del mes de Octubre sube en Romería  para ocupar el lugar que está esperándola durante todo el año junto a la  original.
La Virgen de Huebro, impaciente de tan larga espera,  sale a recibirla para acompañarla desde la última curva en el último tramo del camino.
CANCIONES O CANTARES
            
  
En la Ribera de Huebro,
las piedras se mueven solas,
triturando la cosecha
entre el cantar de las mozas.

Molinero, molinero,
que has cobrao la maquila,
vacía bien el cajoncillo
que quiero toda mi harina.

En la Ribera de Huebro
las piedras se mueven solas,
y van transformando el trigo
en blancos velos de novia.


                               COMPARSA DEL CARNAVAL

      I                                                                         IV
       Venimos señor alcalde                                     Válgame  Dios, tío Matías,                      
       Como es justo y  natural                                 ¿la luz cuando va a venir?
       A pedirle a usted permiso                                Si no viene esta noche,
       Si nos lo quiere usted dar.                               Encenderemos el candil. 
                                                                               
     II                                                                          V                  
       Los comerciantes se quejan                             Nuestro pueblo es una era,
       Porque pagan muchos impuestos                      De la cual nace una fuente;
       Pero lo ganan a gusto,                                     Riega una hermosa pradera.
       Con las medidas y pesas.                                Para verlo es conveniente                             
                                                                            Un trozo de carretera.
     III
       Nosotros somos mineros                                                 VI
       Y nuestros impuestos pagamos                         En el Barranco del Peral,    
       Metidos en un agujero,                                     Que muy bien he "paseao"
       A pique que no salgamos.                                 Debajo de aquel moral,
                                                                             me cogieron de la mano
                                                                             Y me llevaron al altar
                                                                 de la Virgen del Rosario.
        Fin de este apartado
                                             .....Continuará con vuestras aportaciones 
       


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